CREEBBA - Indicador de Actividad Econ贸mica - IAE Nro. 44

Indicador de Actividad Econ贸mica (IAE) N潞 44
mayo 1999

  • Trasandino del Sur: Revisi贸n de antecedentes 聳 Mercado Potencial
    Estudio de las capacidades f铆sicas y operativas de los puertos involucrados, as铆 como posibilidades de implementaci贸n en el corto y mediano plazo.
  • La construcci贸n local en 1998
    Rese帽a de la actividad del sector de la construcci贸n en comparaci贸n con 1997.
  • An谩lisis sectoriales: gas licuado de petr贸leo (GLP)
    Estudio del mercado de Gas Licuado de Petr贸leo en la Argentina. Dificultades en la competencia y precios elevados.
  • Panorama ganadero de la regi贸n
    Evoluci贸n del stock de ganado bovino a lo largo de 1998, con algunas consideraciones sobre precios, comercializaci贸n y margen bruto.
  • Un nuevo indicador del costo de vida en Bah铆a Blanca
    Presentaci贸n del costo de la canasta b谩sica de consumo local.

 

La financiaci贸n del gasto municipal (estudio completo)

 

  La baja del desempleo en la ciudad responde exclusivamente a una disminuci贸n en la oferta de trabajo y no a un aumento de la demanda, es decir, a la creaci贸n de nuevos empleos. En consecuencia, puede inferirse un cambio preocupante en la composici贸n de la ocupaci贸n con mayor participaci贸n de actividades de relativamente bajos niveles de remuneraci贸n y sin una perspectiva clara de continuidad en el mediano plazo. Esta perspectiva guarda mayor coherencia con las claras evidencias del retroceso en la actividad comercial observadas a lo largo del a帽o. 

          n Al mismo tiempo que aumentan las responsabilidades y exigencias hacia el nivel municipal, las herramientas que 茅ste posee para financiarse est谩n sumamente restringidas. n Si se piensa en una mayor descentralizaci贸n de gastos, es imperante resolver, al mismo tiempo, una descentralizaci贸n de recursos. n Es recomendable una relaci贸n directa entre quien toma la decisi贸n de gastar y quien debe recaudar los impuestos. n Por tal motivo, los recursos propios son superiores desde el punto de vista de la eficiencia y de la equidad, en relaci贸n con los recursos coparticipados. n Surge del an谩lisis que la figura de la tasa se encuentra desvirtuada, lo que introduce elementos de ilusi贸n fiscal.

Cuando se estudian los ingresos de los municipios, se observa que el principal aporte de fondos proviene de las tasas municipales, mientras que en segunda instancia se ubican los recursos que la provincia coparticipa a cada uno de ellos.  Es decir, que una gran parte de las actividades municipales se halla financiada por las tasas de origen local.  

Los servicios que puede brindar el sector p煤blico, ya sea a nivel nacional, provincial o municipal, pueden ser p煤blicos, semip煤blicos o, en la minor铆a de los casos en la actualidad, privados.  La distinci贸n o diferenciaci贸n entre las categor铆as antes mencionadas se relaciona con el modo de financiaci贸n de los mismos.  

En el caso de los bienes p煤blicos puros, sus caracter铆sticas de indivisibilidad o consumo conjunto e imposibilidad de exclusi贸n por precio, hacen que el modo m谩s recomendable para su financiaci贸n sea el cobro de impuestos generales.  El justificativo de esta postura es que como es imposible la divisibilidad, no se puede asignar una parte del consumo a cada individuo y cobrarle una tasa o contribuci贸n espec铆fica.  

En el caso de los bienes que t茅cnicamente son privados aunque los suministre el estado, como la provisi贸n de salud por ejemplo, los beneficiarios del gasto pueden ser perfectamente identificados, el consumo es rival, entonces se puede determinar con certeza qui茅nes deber铆an financiar su provisi贸n.  En estas circunstancias existe la posibilidad y puede resultar m谩s apropiado el cobro de tasas por la prestaci贸n de un servicio determinado. 

Tradicionalmente, los municipios se han dedicado a la administraci贸n de las ciudades, brindando principalmente servicios que son divisibles. Tal es el caso de la provisi贸n de alumbrado, barrido, limpieza y conservaci贸n de la v铆a p煤blica, la inspecci贸n y el control de la seguridad e higiene en los establecimientos que funcionan dentro de la jurisdicci贸n, entro otros.  Al ser de car谩cter divisible, en general en todos los municipios, se cobran tasas que tienen como objeto la financiaci贸n de los servicios que brindan.  

Es cierto que los municipios tambi茅n brindan servicios o cumplen funciones que son de car谩cter general, y no dan la posibilidad de determinar qui茅nes son los beneficiarios individuales de los mismos, sino m谩s bien se dir铆a que son bienes p煤blicos locales, es decir que benefician a toda la comunidad residente en la jurisdicci贸n. Sin embargo, no se encuentra en los municipios ning煤n tributo que sea denominado 聯impuesto聰.

Esto significa que, o bien no existen servicios generales indivisibles prestados por los gobiernos municipales, o bien existen y se est谩n financiando mediante el cobro de tasas.  

Esta no es una cuesti贸n menor si se plantea en el contexto actual de tendencia hacia la descentralizaci贸n de gastos ya que las funciones que pueden ser transferidas a los municipios son financiadas en la actualidad por impuestos en los niveles superiores de estado que actualmente los est谩n suministrando.

驴Pueden los municipios cobrar impuestos? El marco institucional actual

La Constituci贸n nacional no se refiere a las potestades tributarias de los municipios, y si bien reconoce su existencia,  deja al nivel provincial la decisi贸n acerca de las herramientas de financiaci贸n que poseer谩n los mismos.  Al respecto, en la provincia de Buenos Aires, la Constituci贸n provincial no establece restricciones para el cobro de impuestos por parte de los municipios, mientras que la Ley Org谩nica de las Municipalidades les da expresamente la facultad de establecer tributos sin distinci贸n, es decir tasas, impuestos o contribuciones.  

Sin embargo, existen otras normativas a las que adhieren las provincias, que limitan en gran medida el terreno de acci贸n municipal.  El primero y probablemente m谩s restrictivo que puede mencionarse es el r茅gimen de coparticipaci贸n federal de impuestos, establecido en la Ley Convenio 23.548, donde las provincias y a trav茅s de ellas los municipios, se comprometen a no establecer tributos an谩logos a los nacionales que se coparticipan, bajo apercibimiento de tener que renunciar a la coparticipaci贸n. Esto significa que los grav谩menes municipales tampoco pueden serlo, con excepci贸n de tasas que sean retributivas de servicios efectivamente prestados.  Dicho en otras palabras, si los municipios establecen tasas que gravan bases ya tomadas por impuestos coparticipables, y no retribuyen servicios o los mismos no se prestan efectivamente, los contribuyentes de todos modos deber铆an pagarlas, pero el municipio no podr铆a recibir coparticipaci贸n de la provincia. 

No se hace menci贸n expl铆cita a la prohibici贸n de analog铆as entre los tributos municipales y provinciales, aunque puede darse por sobreentendida ya que la provincia no puede otorgar al municipio la atribuci贸n de crear un tributo y luego crear ella uno an谩logo porque si fuera as铆 existir铆a una contradicci贸n en cuanto a la atribuci贸n supuestamente cedida. 

Tambi茅n debe considerarse el Convenio multilateral vigente desde 1953.  Esta normativa intenta evitar la superposici贸n del impuesto sobre los ingresos brutos para aquellas empresas que funcionan en diferentes jurisdicciones. Tiene un art铆culo referido a municipios que apliquen grav谩menes sobre esa misma base imponible, limitando su accionar. 

En 煤ltimo lugar, es necesario mencionar el Pacto Federal para el Empleo, la Producci贸n y el Crecimiento, desde 1993.  En 茅l, las provincias se comprometen a promover la derogaci贸n de las tasas municipales que graven los mismos hechos econ贸micos que los impuestos provinciales.  Tambi茅n exige la derogaci贸n de las tasas  que no constituyan la retribuci贸n de un servicio efectivamente prestado, o se exceda el costo que deriva de su prestaci贸n.  Asimismo, no deben dejarse de lado las limitaciones de la Constituci贸n nacional sobre todo tipo de tributo, referidas a la obligaci贸n de los niveles inferiores de no contradecir normas nacionales, la legalidad, la no confiscatoriedad, la tutela de la propiedad, la igualdad y la razonabilidad.

En s铆ntesis puede concluirse que si bien no surge de la normativa nacional restricci贸n alguna para el establecimiento de impuestos por parte de los municipios, las posteriores adhesiones de las provincias a pactos y acuerdos con la Naci贸n restringen la posibilidad de los niveles inferiores de gobierno en cuanto a las herramientas de financiamiento que tienen disponibles, comprometiendo su situaci贸n presupuestaria y dejando escasas alternativas de soluci贸n.

Caracter铆sticas de las tasas:

A fines de poder analizar los tributos de orden local, se realiza una breve descripci贸n de las caracter铆sticas de las tasas como categor铆a especial dentro de los tributos.  

A modo de definici贸n, pude decirse que la tasa es una prestaci贸n que el estado exige del sujeto obligado, en concepto de contraprestaci贸n por un servicio p煤blico divisible que le presta o est谩 en condiciones de prestarle.  Dicho en otras palabras, el estado presta un servicio y cobra a los usuarios del mismo una cifra determinada para poder financiarlo.

Ahora bien,  驴cu谩l es la caracter铆stica que la distingue del resto de los tributos? La tasa debe mantener una relaci贸n directa con un servicio efectivamente prestado por el Estado, es decir que exige una contraprestaci贸n espec铆fica por definici贸n. 

El monto de  la tasa debe guardar una "razonable" proporci贸n con el costo del servicio que retribuye.  El t茅rmino razonable es de ambigua interpretaci贸n, ya que en ning煤n lugar se encuentran las pautas necesarias para que esta relaci贸n razonable se d茅. De hecho, la discusi贸n de la doctrina y la Corte sobre este tema es de larga data y de inconclusa resoluci贸n. Desde el punto de vista t茅cnico o de la teor铆a de las finanzas p煤blicas,  si no se da esta discreta proporci贸n  se estar铆a frente a un impuesto encubierto por cuanto grava sin contraprestaci贸n. 

Otro requisito que debe darse para legitimar la aplicaci贸n de tasas, es que el estado est茅 en condiciones de prestar el servicio, independientemente de la voluntad de los contribuyentes de utilizarlos o no.  

Los servicios p煤blicos indivisibles, que no pueden ser particularizados ni imputados a ning煤n sujeto, no pueden ser financiados mediante el uso de tasas porque su costo no puede prorratearse entre los individuos.  Por tal motivo se utilizan impuestos en estos casos.  Solamente la existencia de divisibilidad en el servicio permite su costeo mediante tasas, a煤n en el caso en que la divisi贸n del costo entre los usuarios no se corresponda con su uso, pero no se observa nada con respecto al modo de distribuci贸n del costo entre los usuarios.   

Con referencia a la naturaleza del servicio prestado, la tasa exige que se trate de un servicio p煤blico aunque no sea esencial.  En ese caso, puede argumentarse la existencia de un inter茅s general que trascienda a cada uno de los individuos de la comunidad, y de ese modo puede exigirse el pago de su cuota a cada uno, a煤n ante su desinter茅s en recibir el servicio en cuesti贸n. 

Un caso particular: las tasas del municipio local

La tasa por inspecci贸n de seguridad e higiene

Seg煤n la ordenanza fiscal del municipio, esta tasa se cobra "...por los servicios de inspecci贸n destinados a preservar la seguridad, salubridad e higiene en comercios, industrias, servicios y actividades asimilables a tales, a煤n cuando se trate de servicios p煤blicos que se desarrollen en locales, establecimientos u oficinas..."

Cuando se hace el cuestionamiento acerca de si este tributo es efectivamente una tasa, se realiza la comparaci贸n entre las caracter铆sticas de las mismas y las observadas en este caso en particular. Efectivamente el servicio es divisible entre sus usuarios, y existe una contraprestaci贸n por parte del sector p煤blico municipal, pero la normativa local se limita a establecer las obligaciones del contribuyente, sin detenerse en detalle en la obligaci贸n de contraprestaci贸n que la existencia de la tasa impone al municipio. Con respecto a la proporci贸n entre el pago y el costo de prestaci贸n del servicio aludido, para tener una idea al respecto y observando las cifras en Bah铆a Blanca seg煤n la informaci贸n oficial presentada para el a帽o 1997, puede observarse que se recaud贸 por concepto de Seguridad e Higiene un monto cercano a los 10 millones de pesos sobre un presupuesto de ingresos de aproximadamente 62 millones, es decir que esta tasa representa el 16% de esa suma.

No se cuenta con informaci贸n detallada acerca de los gastos en relaci贸n con cada actividad espec铆fica, pero si se diera la relaci贸n entre costo de prestaci贸n y recaudaci贸n lo gastado por el municipio en al prestaci贸n de las tareas de inspecci贸n deber铆a insumir una proporci贸n cercana del presupuesto municipal de gastos, lo cual resulta dif铆cil que se verifique en este caso. Debe recordarse aqu铆 la conveniencia de que una tasa no genere excedentes como para financiar los gastos generales del municipio.

Considerando las cuestiones de eficiencia, si se pudiera demostrar que la Tasa de Inspecci贸n por Seguridad e Higiene posee una componente impositiva por cuanto lo recaudado es claramente superior a costo de prestaci贸n del servicio, la analog铆a entre la misma y el Impuesto a los Ingresos Brutos es inocultable. Esta situaci贸n, por otro lado, ir铆a en contra de las disposiciones de la ley de coparticipaci贸n federal y tambi茅n de las disposiciones del Pacto Federal .

Siguiendo con la analog铆a entre ambos tributos, puede afirmarse tambi茅n que su existencia a nivel local amplifica y acent煤a los efectos distorsivas que ocasiona sobre la actividad econ贸mica el impuesto provincial a los ingresos brutos. Espec铆ficamente, el hecho que el impuesto se cobre en todas las etapas de la actividad econ贸mica, hace que se introduzca en el precio de los bienes, adem谩s de repercutir sobre otras jurisdicciones que reciben los bienes con el impuesto cobrado en la procedencia.

Un an谩lisis aparte merece la diferenciaci贸n de al铆cuotas en funci贸n de la actividad espec铆fica de cada empresa. Si se est谩 de acuerdo en que la tasa debe retribuir un servicio, es razonable pensar que hay actividades que van a exigir mayores controles sanitarios y de higiene que otras, con lo cual estar铆a justificado un tratamiento de al铆cuotas diferenciales seg煤n la actividad.

Sin embargo, la existencia de actividades, espec铆ficamente algunas industriales, que se encuentran exentas del pago de las tasas municipales, entre ellas la de inspecci贸n por seguridad e higiene va en contra del criterio de contraprestaci贸n. Esto ocurre por la adhesi贸n que hace el municipio a una ley provincial de promoci贸n industrial , que exime a determinadas actividades del pago de impuestos provinciales. Si bien se pueden discutir los criterios de exenci贸n de la ley provincial, en 煤ltima instancia se est谩 hablando de impuestos, pero en el caso del municipio se trata de tasas que exigen una contraprestaci贸n, entonces vale preguntarse cu谩l es la justificaci贸n normativa que permite sobrecargar a determinadas actividades econ贸micas (las que no est谩n exentas) que deber谩n financiar las inspecciones de aquellas empresas exentas.

Debido a las causas se帽aladas, como la falta de relaci贸n entre el monto de la tasa y el costo del servicio, la existencia de tasas diferenciales no relacionadas con el costo del servicio y exenciones que establecen tratamientos diferenciales impropios de las tasas, se est谩 en condiciones de afirmar que esta tasa ha dejado de tener caracter铆sticas de tal, mientras que se ha convertido en un impuesto.

La tasa por alumbrado, barrido, limpieza y conservaci贸n de la v铆a p煤blica

En el caso concreto de la tasa por alumbrado, la misma se cobra por la prestaci贸n de servicios de alumbrado com煤n o especial, recolecci贸n de residuos domiciliarios, barrido, riego, conservaci贸n de desag眉es pluviales y conservaci贸n y ornato de calles, plazas o paseos, seg煤n consta expresamente en la ordenanza fiscal municipal.

All铆 se encuentra detallado lo que se entiende por alumbrado, limpieza y conservaci贸n de la v铆a p煤blica, a fines de clarificar las responsabilidades del municipio al respecto. La base imponible es la valuaci贸n general de los inmuebles determinado en el catastro municipal de acuerdo a la legislaci贸n provincial, reserv谩ndose el municipio la facultad de estimar la valuaci贸n real de los inmuebles que considere oportuno.

Para la liquidaci贸n de la tasa, se establecen zonas dentro de la ciudad de Bah铆a Blanca, donde se aplican tarifas diferenciales bajo el argumento de gozar de servicios diferentes en cuanto a calidad y periodicidad.

El monto recaudado en Bah铆a Blanca por este concepto durante 1997 supera los 16 millones de pesos, lo que constituye aproximadamente el 26% de los recursos totales del mismo a帽o.

Nuevamente tomando los criterios t茅cnicos, en este tributo no se encuentran dificultades en establecer la divisibilidad necesaria en el servicio p煤blico como para poder asignarlo a cada individuo en particular, y adem谩s los beneficios los recibe directamente la propiedad con lo cual estar铆a correctamente utilizada la base imponible, dado que la relaci贸n entre ambas es comprobable, y se adecuar铆a a la idea del principio del beneficio.

A partir de 1996 se implementa el presupuesto por programas como consecuencia de la modificaci贸n en la Ley Org谩nica de las Municipalidades, que permite medir lo que el gobierno realiza en cumplimiento de sus funciones, y no s贸lo las cosas que adquiere. La asociaci贸n de los diversos programas propuestos por el municipio local, con las tareas aludidas en la definici贸n de la tasa por Alumbrado, Barrido y Limpieza permite llegar a un monto aproximado de gasto anual en dicha tarea.

Concretamente y de acuerdo a la definici贸n precisa de la tasa que se encuentra en la ordenanza fiscal local, el gasto total del municipio en los programas correspondientes para 1997 asciende a 10.7 millones, lo que significa apenas el 66% de lo recaudado por esa tasa en ese mismo a帽o. Si bien puede ser discutible la asociaci贸n entre los programas y la tasa, esta cifra al menos da una idea aproximada de lo que le cuesta al municipio realizar las actividades all铆 detalladas, y lo que recauda por una tasa que supuestamente deber铆a retribuir servicios como los descriptos en los programas.

Dada la existencia de una recaudaci贸n por encima del costo de provisi贸n, puede observarse una componente impositiva en esta tasa, que adem谩s deja a la luz claras similitudes entre este tributo y el Impuesto Inmobiliario de car谩cter provincial. Nuevamente esta situaci贸n contrar铆a las disposiciones de la Ley de Coparticipaci贸n y el Pacto Federal.

En t茅rminos de equidad, la graduaci贸n de acuerdo al valor fiscal de la propiedad ir铆a de acuerdo con la idea de redistribuir dentro del grupo el costo total del servicio, en funci贸n de la capacidad contributiva. Las objeciones que cabe realizar a esta situaci贸n son las mismas que respaldan los argumentos de quienes no recomiendan la utilizaci贸n de grados de progresividad en impuestos reales. Se trata de un caso donde s贸lo se tiene una manifestaci贸n parcial de la capacidad contributiva de los individuos.

 

La tasa de salud

Establecida en Bah铆a Blanca a partir del ejercicio fiscal 1996, es el caso donde se pueden realizar mayor cantidad de observaciones te贸ricas.

La finalidad que figura en su ordenanza de creaci贸n es el financiamiento de los aportes al Centro de Salud Le贸nidas Lucero, que funciona en la ciudad, unidades sanitarias y programas de prevenci贸n. La base imponible es la misma que en la Tasa por Alumbrado, al igual que los contribuyentes responsables del tributo.

Si bien en ning煤n lugar de la ordenanza de creaci贸n se especifica cu谩l es la contraprestaci贸n que tendr谩n los contribuyentes al pagar la tasa, el hecho de que se haya adoptado esa forma jur铆dica y no otra para designarla dar铆a el derecho a los individuos de acceder a una cobertura de salud financiada por el municipio.

Se llega aqu铆 a la primera cuesti贸n relacionada con el concepto de tasa. La salud es un bien divisible, que se puede asignar a cada persona e incluso asignarle un costo determinado dadas sus caracter铆sticas de bien privado . En la creaci贸n de la tasa de salud, no existe ning煤n tipo de v铆nculo entre los usuarios o beneficiarios del servicio y los que lo costean.

Las objeciones posibles desde el punto de vista de la equidad son numerosas. En primer t茅rmino, no se encuentra justificativo para que el pago de ese servicio deba ser afrontado por los propietarios de viviendas ubicadas en el partido de Bah铆a Blanca. Pueden plantearse aqu铆 dos interrogantes: qu茅 ocurre con los familiares de los propietarios en cuanto a la cobertura o alcance del servicio, o bien qu茅 ocurre con aquellas personas que no tienen propiedad inmueble (o la tienen por ejemplo en otros partidos de la provincia) y s铆 otro tipo de propiedades.

En segundo lugar, la idea de tributo vinculado exige que el contribuyente reciba una contraprestaci贸n, pero a la vez tambi茅n exige que si no se paga la tasa no se pueda acceder al servicio. Esta circunstancia no se verifica de ning煤n modo en el caso de la Tasa de Salud, porque se trata del financiamiento de un hospital p煤blico que, en principio, no puede negar su atenci贸n a nadie porque se trata de una provisi贸n p煤blica. Si el bien se encuentra disponible para toda la poblaci贸n, de ninguna manera es equitativa la utilizaci贸n de un mecanismo de financiaci贸n de tipo real que grava una manifestaci贸n parcial de la capacidad contributiva de las personas (la propiedad inmueble).

Aqu铆, no s贸lo se invalida la utilizaci贸n de la graduaci贸n del pago por la tasa en funci贸n de la capacidad contributiva al igual que en el caso de la Tasa por Alumbrado, sino que adem谩s no hay ninguna relaci贸n entre la posesi贸n de determinado tipo de propiedades y el financiamiento de los servicios de salud.

Por otra parte, puede ser objetable la capacidad del municipio para brindar el servicio por el que cobra a todos los contribuyentes, en relaci贸n con el requisito de efectiva prestaci贸n por parte del mismo. Esto significar铆a un incremento en la infraestructura y gasto en salud de la comuna de una gran magnitud, que por otra parte no se ha verificado a partir de la implementaci贸n de la tasa dado que el presupuesto destinado al centro es pr谩cticamente constante, de alrededor de los 12.1 o 12.2 millones anuales. Adem谩s, los montos que paga cada individuo por Tasa de Salud son inferiores a los de cualquier servicio de medicina alternativo, con lo cual es dif铆cil pensar que el municipio est茅 en condiciones de hacerlo a esos precios.

Hasta aqu铆 se expone entonces la situaci贸n de los ingresos propios del municipio de Bah铆a Blanca, de acuerdo a las principales pautas de eficiencia y equidad seg煤n las finanzas p煤blicas. Puede concluirse que en los tres casos aludidos, que constituyen la principal fuente de financiaci贸n del municipio de Bah铆a Blanca (entre los tres recaudan m谩s del 60% de los tributos municipales), no se encuentran elementos que correspondan a las tasas sino que se identifican claras caracter铆sticas de impuestos.

Comentarios finales

La situaci贸n actual con respecto al financiamiento de los municipios tiene consecuencias relacionadas con cuestiones de equidad, eficiencia y aplicabilidad.

Se demuestra que existen numerosos elementos que calificar铆an al sistema de financiaci贸n de los servicios estatales municipales como inapropiado, y contrario a lo que la doctrina recomienda con respecto a los criterios de asignaci贸n de tributos entre los diferentes niveles de estado.

Si bien la mayor铆a de los recursos que se utilizan para financiar a la actividad el municipio local son de origen propio, se observa que la figura de la tasa se encuentra completamente desvirtuada.

Si se est谩 planteando la posibilidad de transferir mayor cantidad de responsabilidades y funciones a los niveles municipales de gobierno, cabe preguntarse cu谩les son los recursos con que se financiar铆an dadas las facultades tributarias actuales de los municipios.

Pensar en un mecanismo de transferencia de fondos desde niveles superiores de gobierno no s贸lo ser铆a sumamente dificultoso por el alto costo de la negociaci贸n y dise帽o de la regla institucional adecuada para su concreci贸n, sino que tambi茅n reproducir铆a las complicaciones observadas entre la Naci贸n y las provincias y los problemas originados en la financiaci贸n del gasto p煤blico con transferencias.

Las propuestas existentes y la opini贸n generalizada de la literatura, aboga por una descentralizaci贸n de recursos adem谩s de la descentralizaci贸n de gastos, apoyada fundamentalmente en la utilizaci贸n de determinados impuestos que permitan financiar gastos generales e indivisibles del municipio y guardando la figura de la tasa para actividades que signifiquen una contraprestaci贸n efectiva.

Por supuesto, deber铆an seguirse las recomendaciones para una sana descentralizaci贸n, como el uso intensivo del concepto de correspondencia fiscal, la responsabilidad presupuestaria, que impide a los gobiernos locales especular con el auxilio del gobierno central, la ausencia de exportaci贸n de impuestos hacia otras jurisdicciones, la utilizaci贸n de fuentes compartidas entre los diferentes niveles, y la coordinaci贸n entre distintas localidades en el caso de bienes p煤blicos que tengan efectos derrame o econom铆as de escala.

A modo de resumen puede concluirse diciendo que la descentralizaci贸n de funciones a los municipios es un objetivo recomendable, pero no ser铆a conveniente avanzar en su implementaci贸n sin resolver, simult谩neamente, el problema de un sistema de financiamiento adecuado, y en ese proceso, ser铆a deseable adelantarse un paso a lo ocurrido con la relaci贸n entre Naci贸n y provincias, tomando como ejemplo las dificultades demostradas en la distribuci贸n de recursos, intentando no repetir los mecanismos que las originan.

En el orden local...

  • En todos los casos analizados, que integran los principales recursos de origen local, se encuentran componentes impositivos dentro de la figura de las tasas.
  • Existe una inocultable similitud entre la Tasa por Inspecci贸n de Seguridad e Higiene, la Tasa por Alumbrado y Conservaci贸n de la V铆a P煤blica y los impuestos provinciales a los Ingresos Brutos e Inmobiliario, respectivamente.
  • Las exenciones a determinadas actividades no tienen raz贸n de ser en el caso de las tasas, por cuanto constituyen la retribuci贸n a un servicio recibido del sector p煤blico.
  • En la tasa de salud, no existe ning煤n tipo de v铆nculo entre los usuarios o beneficiarios del servicio y los que lo costean.

 

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