CREEBBA - Indicador de Actividad Econ贸mica - IAE Nro. 48

Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE) N潞 48
enero 2000

 

 

Econom铆a regional: producci贸n y comercializaci贸n de miel

 

La transformaci贸n que viene protagonizando la actividad ap铆cola en la regi贸n, con cifras de producci贸n que marcan r茅cords hist贸ricos, hablan de un cambio notable en la din谩mica del sector.

Argentina se ha consagrado como uno de los proveedores principales de miel en el mundo, consecuencia del aumento sostenido en la producci贸n y el bajo consumo interno. Sin embargo, no ha logrado diferenciar su producto, dado que el grueso de sus exportaciones es de miel a granel no tipificada.

La cadena de comercializaci贸n y distribuci贸n de miel difiere en cada pa铆s seg煤n este sea importador neto, productor, exportador, o una combinaci贸n de ambas. En Argentina, debido a la presencia de una gran cantidad de peque帽os productores, cobran gran importancia las figuras de las empresas acopiadoras, ya sea en la forma de cooperativas o bajo otra denominaci贸n social. Estos, a su vez, pueden encargarse de proveer a los fraccionadores que comercializan en el mercado interno o vender la miel a un exportador para ser enviada al exterior, generalmente a granel.

Tradicionalmente, Argentina exporta miel a granel. Esta forma de comercializarla representa aproximadamente el 98% del total exportado. Los principales mercados son Estados Unidos y Alemania. Sus industrias de confiter铆a y reposter铆a se han desarrollado gracias a la adquisici贸n de miel a granel desde pa铆ses como el nuestro, por lo tanto, no tienen inter茅s en comprar miel fraccionada ni diferenciada. Otros destinos con menor participaci贸n son Italia, Gran Breta帽a y Espa帽a.

La regi贸n sur y sudoeste bonaerense es considerada zona productora de miel. Al dedicarse especialmente a la actividad agr铆colo-ganadera, con muy baja utilizaci贸n de pesticidas y casi nula contaminaci贸n ambiental, esta regi贸n tiene gran aptitud para la instalaci贸n de colmenas, obteniendo miel de muy buena calidad, con caracter铆sticas que la hacen ser aceptada en los mercados internacionales.

Con una estimaci贸n de algo m谩s de 500 mil colmenas, esta regi贸n concentra aproximadamente el 30% de la producci贸n nacional.

La comercializaci贸n de miel en la regi贸n est谩 orientada al mercado externo, por intermedio de empresas exportadoras a las cuales los acopiadores regionales le venden el producto. En la mayor铆a de los distritos existen cooperativas que act煤an como concentradores o como corredores.

Una serie de restricciones impide cambiar el rumbo de la comercializaci贸n ap铆cola: a nivel externo, el dominio es ejercido por los grandes compradores extranjeros, y a nivel interno, los altos costos de fraccionamiento y envasado son inalcanzables para el peque帽o productor.

En este sentido, dos acciones emergen como prioritarias para reorientar la comercializaci贸n hacia los requerimientos mundiales: la b煤squeda de nuevos mercados donde poder vender el producto fraccionado y una mayor eficiencia y posterior integraci贸n de los productores.

Tambi茅n es importante destacar que la posibilidad de contar con infraestructura para contenedores en el puerto local en el mediano plazo representar铆a un avance significativo para la competitividad de esta actividad, dada la gran incidencia que representan los costos de transporte.

Pero adem谩s, la apicultura es otro camino para sumarle rentabilidad a las explotaciones agropecuarias, especialmente las peque帽as y medianas, reduciendo los costos de movilidad y personal por la existencia de mano de obra pr贸xima al apiario. Esto permite fundamentalmente aumentar los rindes y obtener subproductos, como es el caso del polen, la jalea real, el prop贸leos, entre otros.

Finalmente, es necesario destacar el beneficio indirecto recibido en la actividad agr铆cola por el efecto polinizador de las abejas, especialmente notables en frutales, girasol y alfalfa. En algunos casos, las colmenas se alquilan para posibilitar esta externalidad.

 

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An谩lisis sectoriales: pastas secas

En este informe se analizar谩 uno de los eslabonamientos finales de la cadena de comercializaci贸n de trigo, m谩s precisamente la producci贸n de pastas secas en nuestro pa铆s. En este sentido, se realiz贸 una descripci贸n de dicho mercado, haciendo especial 茅nfasis en su desempe帽o en los 煤ltimos a帽os, su situaci贸n actual y las oportunidades que se avizoran hacia el futuro.  Por otro lado, se analiz贸 tambi茅n el desarrollo de esta industria en la ciudad de Bah铆a Blanca con el fin de determinar su importancia en la econom铆a local y su participaci贸n a nivel pa铆s. 

La producci贸n de pastas secas en la Argentina es de aproximadamente 260 mil toneladas anuales, lo cual representa el 8% del consumo aparente de harina. Existen alrededor de 120 establecimientos dedicados a la producci贸n de pastas secas en el pa铆s, de los cuales el 60% son peque帽os y medianos (menos de 40 empleados) y el 40% grandes, generando aproximadamente 2.500 puestos de trabajo.

Aproximadamente la mitad de la pasta seca nacional es de muy buena calidad pues se elabora con s茅mola. A su vez, si se agrega la proporci贸n de pasta semolada, se puede concluir que casi el 75% de la producci贸n es de primera calidad. Una de las caracter铆sticas distintivas del consumo de pastas es su estacionalidad, ya que en los meses de oto帽o e invierno se producen m谩s de la mitad de las ventas. Esto redunda en los bajos niveles de utilizaci贸n de la capacidad instalada que llegan aproximadamente a un 57%. 

Por el lado de la demanda, el principal componente es el consumo local, que ronda los 7 kilogramos por habitante al a帽o. Este nivel no es demasiado elevado si se lo compara con el que se observa en otros pa铆ses, habiendo registrado, por otro lado, un crecimiento muy modesto en los 煤ltimos a帽os.  Si se tiene en cuenta que en el a帽o 1985 se consum铆an 6,9 kilogramos de pastas por habitante, en 1990 7 Kg. y en 1998 7,2 Kg. se puede llegar a la conclusi贸n de que la expansi贸n del mercado es muy lenta y s贸lo est谩 influenciada por el crecimiento vegetativo de la poblaci贸n. 

Al analizar la participaci贸n de Bah铆a Blanca en este mercado se observa que nuestra ciudad produce aproximadamente el 16% del total de pastas secas del pa铆s, con s贸lo el 3% de las empresas existentes, lo cual da idea de que el tama帽o medio de las empresas bahienses es mayor a las del resto del pa铆s. Por otro lado, este sector genera un 14% de los puestos de trabajo y produce un 23% del total de los alimentos y bebidas de Bah铆a Blanca.

En este mercado se ha dado en los 煤ltimos a帽os una situaci贸n de exceso de capacidad y alta competencia, lo que ha redundado en una continua reducci贸n en los precios que reciben las empresas. El fuerte poder negociador de los supermercados ha coadyuvado a incrementar esta presi贸n descendente en los precios, afectando seriamente los m谩rgenes de rentabilidad que obtienen los productores. 

Por otro lado, en esta industria no se observan importantes fuentes de crecimiento en la demanda dado que el consumo nacional mantiene un ritmo de crecimiento reducido y las posibilidades de ingreso al mercado regional de mayor tama帽o que es Brasil son sumamente dificultosas. Esto implica que ser铆a necesario poder ganar mercados que demanden productos de primera calidad como los que se producen en el pa铆s, lo que requerir铆a indudablemente un aumento sustancial en la productividad de las empresas de manera de poder insertarse con costos competitivos a nivel mundial. 

Por 煤ltimo, hay que resaltar que las empresas locales poseen un tama帽o y una productividad mayores a las del promedio nacional, lo que les permitir铆a acceder a ventajas de costos y las colocar铆a en una mejor posici贸n para competir que la mayor铆a de las firmas del sector. Esto es de suma importancia dada la relevancia de este sector en la econom铆a local, tanto por su producci贸n como por los puestos de trabajo que genera.

 

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Calidad de vida: enfoques y medidas

El an谩lisis del nivel de vida en una sociedad es una cuesti贸n que presenta m煤ltiples dimensiones y que puede ser enfocado desde diferentes puntos de vista.  En tal sentido, el conocimiento de los conceptos, indicadores y metodolog铆as que se emplean para tratar el tema es importante para comprender mejor el cuadro de situaci贸n y derivar conclusiones precisas.

El prop贸sito de esta nota es presentar los diferentes enfoques que existen sobre la cuesti贸n y la forma en que se calculan sus indicadores, explicando los alcances y limitaciones de cada uno de ellos. Adem谩s se exponen cifras disponibles para Bah铆a Blanca, a fin de contar con una idea aproximada del panorama local en relaci贸n al nivel de vida de sus habitantes.

No existe una 煤nica definici贸n de pobreza sino muchas, en atenci贸n a los m煤ltiples factores que configuran el problema. A grandes rasgos, se concibe a la pobreza como la imposibilidad de alcanzar los requerimientos b谩sicos de un nivel de vida digno. Las nociones m谩s elementales aluden a las deficiencias en la cobertura de requerimientos m铆nimos establecidos por las normas nutricionales.  Los conceptos m谩s amplios y modernos hacen referencia a otros aspectos: vivienda, educaci贸n y salud, entre otros.

El enfoque de la L铆nea de Pobreza apunta a la determinaci贸n del ingreso per c谩pita m铆nimo que se requiere dentro de una familia para acceder a un nivel de vida m铆nimamente adecuado. Para determinar si un hogar es pobre o no, se compara el ingreso de la familia con el valor monetario de L铆nea de Pobreza calculado. En Bah铆a Blanca, seg煤n los datos de la Encuesta Permanente de Hogares, m谩s del 15% de la poblaci贸n forma parte de hogares que perciben entre 165 y 275 pesos mensuales. De acuerdo a las estimaciones, estos hogares no s贸lo se encontrar铆an por debajo de la l铆nea de pobreza, sino que sus ingresos ser铆an tambi茅n inferiores a la l铆nea de indigencia.

Por otro lado, el nivel de vida de que disfrutan los hogares tambi茅n puede ser sintetizado mediante una serie de indicadores relacionados con distintas 谩reas de requerimientos humanos. Esta es la idea que subyace al enfoque de las Necesidades B谩sicas Insatisfechas (NBI), que intenta captar la proporci贸n de familias en situaciones cr铆ticas en cuanto a privaci贸n de bienes, recursos u oportunidades de subsistencia y desarrollo. De acuerdo a los datos censales correspondientes a Bah铆a Blanca, la cantidad de hogares con NBI se redujo un 8% entre 1980 y 1990, al pasar de 9.500 a 8.700. La participaci贸n de los mismos en el total pas贸 de 13% a 9,6% en el transcurso de esos diez a帽os. El problema que presentan estos datos es que s贸lo se los obtiene en los censos de poblaci贸n que se realizan cada diez a帽os, lo que genera indudablemente problemas de desactualizaci贸n.

Otro de los indicadores utilizados es el referido al grado de concentraci贸n del ingreso dentro de una comunidad, ya que permite obtener alguna idea de las diferencias en el nivel de vida de distintos estratos sociales. Es evidente que, si un segmento de la poblaci贸n recibe una proporci贸n baja de los ingresos totales, su calidad se vida ser谩 inferior a la de aquel grupo que concentra un porcentaje significativamente superior.  Es as铆 como las medidas de distribuci贸n del ingreso de una sociedad, a pesar de no brindar en s铆 mismas medidas absolutas del nivel de vida, permiten extraer ciertas conclusiones en t茅rminos relativos o comparativos. Los datos que surgen de la Encuesta Permanente de Hogares para Bah铆a Blanca evidencian una desmejora de la distribuci贸n personal del ingreso en los 煤ltimos a帽os.

Por 煤ltimo, las diferencias de acceso a ciertos tipos de bienes por parte de la poblaci贸n, constituyen un indicador de la calidad de vida de los diferentes sectores de la sociedad. Esta idea se haya impl铆cita en el enfoque de la l铆nea de pobreza que, mediante el c谩lculo del valor de una canasta elemental y su comparaci贸n con los ingresos percibidos por los hogares, busca determinar qu茅 familias son pobres y cu谩les se hayan por encima de los requerimientos m铆nimos. Con un criterio similar es posible calcular el costo de distintos tipos de canasta, a fin de estimar el monto de ingresos necesario para adquirir cada una de ellas y extraer conclusiones sobre la calidad de vida de las familias, de acuerdo a sus posibilidades reales de compra.

                En el pa铆s se llevan a cabo varios estudios sistem谩ticos sobre consumo y costo de vida. Entre ellos cabe mencionar a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares que efect煤a el INDEC y las estimaciones de presupuesto familiar realizadas por la Fundaci贸n de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). Tambi茅n el CREEBBA ha comenzado a calcular, desde principios de a帽o, el costo de una canasta b谩sica de consumo atribuible a una familia de cinco integrantes, perteneciente a un segmento de ingresos medios.  Si bien este indicador fue originalmente concebido para seguir la evoluci贸n del costo de vida y complementar la informaci贸n provista por el 脥ndice de Precios al Consumidor, tambi茅n sirve de referencia para la evaluaci贸n de las remuneraciones reales en relaci贸n a las requeridas para acceder a un nivel de vida dado.

El indicador que provee el costo de la canasta de consumo simplemente busca cuantificar, de alguna manera, el grado de alejamiento de las remuneraciones vigentes respecto del nivel "adecuado" para las familias de ingresos medios. Por tal motivo, no es correcto concluir que los grupos familiares con niveles de entrada menores que los exigidos son pobres, de acuerdo a alguno de los criterios o enfoques antes desarrollados. Lo que simplemente puede afirmarse es que se encuentran por debajo del nivel y tipo de consumo considerado.

De acuerdo a los precios minoristas vigentes en Bah铆a Blanca, el valor promedio de la canasta de consumo calculado por el CREEBBA es de unos 1.300 pesos. En tanto, los valores m铆nimo y m谩ximo son del orden de los 1.000 y 1.600 pesos, respectivamente. Al confrontar estos datos con las cifras de ingresos de los hogares estimada por el INDEC, se concluye que la mayor parte de las familias bahienses con ingresos percibe niveles de remuneraci贸n menores. Tomando el valor m铆nimo de la canasta, se tiene que s贸lo los hogares ubicados en los tres 煤ltimos deciles pueden acceder al consumo referencial. Estos hogares reciben, en promedio, entre 1.140 y 3.149 pesos mensuales y contienen al 35% de la poblaci贸n total.  El 75% restante pertenece a hogares cuyos ingresos van de los 165 a los 950 pesos mensuales, de manera que es imperativo para 茅stos suprimir algunos de los consumos supuestos y ajustar el presupuesto familiar a la compra de los bienes m谩s necesarios.

 

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Perspectivas para el agro de la regi贸n

Alta producci贸n y precios bajos son las caracter铆sticas de la presente campa帽a triguera. La superficie total sembrada con este cultivo en el pa铆s fue de casi 5,9 millones de hect谩reas, lo cual representa una suba de casi 13% con respecto a la cultivada en la campa帽a del a帽o anterior, pero distante a煤n, de los m谩s de 7 millones de hect谩reas sembradas en la campa帽a 96/97.

En la regi贸n de influencia de Bah铆a Blanca, seg煤n datos proporcionados por las delegaciones regionales de la SAGPyA, la superficie sembrada con este cereal fue de 1.072.400 hect谩reas, lo cual representa un aumento con respecto a la campa帽a 98/99 de aproximadamente el 9%.

En el an谩lisis a nivel de cada  partido se observa una baja promedio en el 谩rea sembrada del 5% para los partidos de Bah铆a Blanca, Cnel. Rosales, Villarino y Patagones, mientras que para el resto, se registr贸 la situaci贸n opuesta, con crecimientos m铆nimos del 6% (Tornquist) y m谩ximos del 40%, en el caso del partido de Coronel Pringles.

El aumento en la superficie sembrada con este cereal tiene su explicaci贸n en los buenos valores que presentaba la posici贸n enero del 2000 en el mercado a t茅rmino en la principal 茅poca de siembra (mayo - junio), debido a las favorables perspectivas que presentaba el comercio mundial, destac谩ndose el posible aumento de las importaciones de China e Ir谩n, entre otros, dado que son potenciales compradores en el mercado local. Tambi茅n influyeron los informes acerca de bajas en los stocks mundiales y las compras provenientes del Brasil, donde pese a la modificaci贸n del tipo de cambio de alrededor del 25%, en t茅rminos reales, hab铆a podido mantener el ritmo de compras del trigo argentino.

Cuadro 1

Superficie sembrada con trigo en la regi贸n

Lamentablemente, las expectativas no se cumplieron. Los informes presentados por el USDA, organismo oficial de Estados Unidos de Norteam茅rica donde se reajustaron las estimaciones acerca de las existencias mundiales y producci贸n en los pa铆ses exportadores,  provocaron una  sorpresiva recomposici贸n de las existencias mundiales, y consecuentemente, en el mercado local empez贸 a preocupar la falta de ventas a destinos extra MERCOSUR.

A la baja cotizaci贸n del cereal debe agregarse, en el caso de la situaci贸n  particular de los productores de la regi贸n pr贸xima a Bah铆a Blanca, los efectos causados por las heladas tard铆as ocurridas hacia principios de octubre y de noviembre, y escasez de lluvias en los momentos cr铆ticos de la maduraci贸n del cereal. La gravedad de los da帽os se refleja en el hecho de que en muchos casos, los productores hayan decidido no levantar la cosecha y utilizar el cereal para el engorde de animales.

                La producci贸n de girasol, el otro cultivo de importancia en la regi贸n, presenta en la actual campa帽a una disminuci贸n en la superficie sembrada del 10% para los partidos de la regi贸n bajo estudio, con disminuciones m谩ximas del 20% (en el partido de Bah铆a Blanca) y m铆nimas de 4% (Tornquist)

La situaci贸n enunciada en cuanto a los problemas de la presente campa帽a de trigo en la regi贸n, nos permite realizar un c谩lculo aproximado del aporte de la producci贸n de trigo a la econom铆a de la regi贸n.

                Si bien los datos en cuanto a los rindes no est谩n todav铆a disponibles, se supondr谩, en base a las estimaciones por p茅rdida que generan las situaciones descriptas anteriormente,  que los mismos se encuentran en promedio, un 25% por debajo de los rindes hist贸ricos de cada uno de los partidos que integran la regi贸n bajo estudio.

                Suponiendo un precio de venta de $85 por tonelada, el valor de la producci贸n de trigo en la regi贸n ser谩 de aproximadamente $120 millones, lo cual representa una disminuci贸n en los ingresos de los productores de casi el 26% con respecto a lo obtenido en la campa帽a 98/99. 

                La mala perspectiva que presentan los ingresos por la cosecha fina, hacen suponer un agravamiento de la situaci贸n del sector agropecuario de la regi贸n, ya que es de esperar que ante los malos resultados de la cosecha fina los productores se vean obligados a vender lotes de hacienda anticipadamente, de forma tal de conseguir recursos para hacer frente a las deudas contra铆das, lo cual acentuar谩 el proceso de descapitalizaci贸n del sector que se viene produciendo desde hace ya algunos a帽os.

La reuni贸n de Seattle

 En la primera semana de diciembre de 1999 se llev贸 a cabo la denominada Ronda del Milenio.  Argentina particip贸 como miembro del Grupo Cairns, entre los que tambi茅n se nuclean Canad谩, Brasil y Australia. El principal objetivo que este grupo llevaba a la negociaci贸n era que la agricultura debe regirse por las mismas reglas en las cuales compiten el conjunto de productos industriales, pedido que se ve obstaculizado por la negativa de las naciones desarrolladas de eliminar los subsidios a la producci贸n primaria en sus respectivos pa铆ses.

Los resultados de la denominada Cumbre de Seattle significaron un doble fracaso para las aspiraciones argentinas, no s贸lo porque los ministros all铆 reunidos no lograron definir una declaraci贸n ni una agenda de negociaciones, sino porque el debate de mayor inter茅s argentino, el sector agropecuario, a realizarse a partir del a帽o pr贸ximo, se limitar谩 a una discusi贸n junto con el 谩rea servicios, lo cual se traduce en una p茅rdida de poder de negociaci贸n para nuestro pa铆s ya que tendr谩 menos intereses para intercambiar

 

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Estructura impositiva y decisiones de endeudamiento

La estructura impositiva puede afectar de modo sensible el valor de las empresas. Puede parecer que el hecho de que existan tales o cuales impuestos s贸lo se refleja en la disminuci贸n de las utilidades netas.  Sin negar este costo equivalente a la transferencia de fondos desde el sector privado al sector p煤blico, cabe reconocer que existen otros, denominados de eficiencia, que se relacionan con las modificaciones en las decisiones de las empresarios ante los impuestos. 

En particular, este trabajo se interesa por examinar como ante la presencia de impuestos, a las empresas le conviene o no modificar su esquema de financiamiento. En t茅rminos m谩s concretos, frente a una determinada mezcla de impuestos, evaluar si la decisi贸n de incrementar la deuda se traduce en una mejor situaci贸n para la empresa, lo que equivale a aumentar su valor.

Cuando la empresa busca alternativas de financiaci贸n tiene la opci贸n de integrar nuevo capital propio o bien puede tomar deuda. Cualquiera sea la decisi贸n tomada, los mayores recursos permitir谩n un aumento de las utilidades operativas, pero si se opta por tomar deuda disminuir谩 el monto de este impuesto dado que el pago de intereses se considera como un gasto por lo que puede ser deducido de las utilidades gravables. En otras palabras, al usar deuda el costo impositivo[1] resulta menor que si se hubiese elegido realizar nuevos aportes de capital. El ahorro de costos impositivos, conocido tambi茅n como escudo fiscal o escudo contra impuestos, significa un mayor valor para la empresa si decide aumentar su deuda. 

Siguiendo el razonamiento anterior, la mejor estrategia pareciera ser la b煤squeda del mayor nivel de deuda posible. Sin embargo, esto no se verifica en la pr谩ctica dado que existen otros factores que pueden poner l铆mites al nivel de endeudamiento[2].  Entre ellos, uno de los m谩s importantes que analiza la teor铆a, es el efecto de los impuestos personales; es decir, aquellos que recaen sobre los propietarios de la empresa, al distribuir utilidades, o de sus acreedores, al cobrar intereses. Desde esta perspectiva m谩s amplia que considera el pago "total" de impuestos realizados por la empresa y en forma separada por sus propietarios y acreedores, los resultados de optar por un esquema de financiamiento con mayor participaci贸n de deuda, conocido tambi茅n como "apalancamiento"[3], pueden variar en forma sustancial y por ende, sus utilidades, de acuerdo a la estructura impositiva vigente.  En definitiva, se trata de comparar el rendimiento neto de impuestos a las empresas y personales de cada peso de capital propio versus el de cada peso de capital de terceros. 

 

[1] Suponiendo por el momento 煤nicamente el Impuesto a las Ganancias
[2] El an谩lisis de estos factores es estudiado por la "Teor铆a de la Estructura de Capital". El efecto de los impuestos, tanto sobre las empresas como los pagados por las personas ,es una de las partes fundamentales de esta teor铆a, que tambi茅n considera los riesgos y costos de quiebra, las relaciones entre accionistas y gerentes, los costos transaccionales en los mercados de capitales, el rol de los inversores institucionales, entre otros temas
[3] Vale la pena reiterar, ci帽茅ndose estrictamente a la ventaja impositiva, sin considerar las ventajas e inconvenientes asociados a otros factores

El caso de Argentina

En Argentina, en lo que respecta al impuesto a las ganancias, se utiliza el sistema denominado anonimato, donde existe un criterio de separaci贸n entre las rentas que provienen de las sociedades y las rentas de las personas. En el primero de los casos las ganancias est谩n gravadas en forma proporcional, es decir que a las utilidades de la empresa se le aplica la al铆cuota correspondiente antes de distribuir los dividendos a los accionistas. Luego se procede a la distribuci贸n de las utilidades netas del impuesto societario, de acuerdo a la pol铆tica de la empresa. A partir de all铆 las utilidades distribuidas llegan a los accionistas, quienes no las computan en su declaraci贸n de impuesto a las ganancias porque para la legislaci贸n actual est谩n exentas con el fin de evitar la doble imposici贸n. Por otro lado, no existe un impuesto personal a los ingresos por pr茅stamos o colocaciones financieras

 

El impuesto a los Bienes Personales, a diferencia de lo ocurrido con Ganancias, alcanza a los ingresos por dividendos o participaciones en empresas societarias con una al铆cuota constante. Esto significa que en la pr谩ctica s铆 existe doble imposici贸n de los dividendos que son alcanzados por dos impuestos diferentes. A partir de enero de 1999 comienza a regir el impuesto al endeudamiento pagado por las empresas y las personas como consecuencia de la aplicaci贸n de la reforma realizada en los 煤ltimos meses del a帽o anterior. El esp铆ritu de esta modificaci贸n era eliminar las operaciones de autopr茅stamo[4] . En t茅rminos sencillos significa que los empresarios "prestan" dinero a sus propias empresas. A trav茅s de este procedimiento, los propietarios de las empresas depositan capital propio en entidades financieras por lo que perciben un inter茅s. Simult谩neamente, solicitan pr茅stamos para la empresa (que en alguna medida se hallan avalados por el capital que tienen depositado) y los costos financieros que origina esa deuda se deducen de la base imponible de Ganancias. De ese modo, el capital de los empresarios, previo paso por el sistema financiero oficial, "retorna" a la empresa en forma de pr茅stamo, utilizando la ventaja impositiva de la tenencia de deuda. Frente a este problema, se opt贸 por la alternativa consistente en gravar a los tomadores de deuda con una tasa constante del 15%. De ese modo, la aparici贸n de este impuesto hace que el ingreso neto para el acreedor se vea disminuido dado que, antes de la reforma impositiva, cada peso que la empresa destinaba a endeudamiento le llegaba libre de impuestos societarios y libre de impuestos personales, mientras que ahora la empresa deber谩 pagar un tributo sobre ellos, que tiende a atenuar o disminuir el escudo fiscal. Otra de las modificaciones que afecta los resultados de este an谩lisis es el incremento de la al铆cuota de impuestos corporativos desde el 33% al 35%, lo cual juega a favor de los incentivos pro-deuda a煤n con las limitaciones introducidas con respecto al porcentaje de endeudamiento permitido y al monto de intereses deducible.

[4] Un an谩lisis m谩s pormenorizado sobre la reforma impositiva de 1998 se encuentra en el IAE 43, p谩g. 12 y ss.

Aplicaci贸n pr谩ctica

Para ilustrar la influencia de la estructura impositiva, se presentan a continuaci贸n dos ejercicios simples que comparan la situaci贸n de una empresa frente a estructuras de capital diferentes, una con deuda y la otra no. En primer lugar se consideran 煤nicamente los impuestos que paga la sociedad dejando de lado los impuestos personales. Se analiza la situaci贸n antes y despu茅s de la reforma impositiva de 1998. En el primer caso, se toma un impuesto societario sobre ganancias del 33% ; en tanto que el segundo, la al铆cuota se eleva al 35% y se agrega el impuesto al endeudamiento del 15%. El primer ejemplo ilustra las ventajas del escudo fiscal. Si se opta por tomar la deuda, la empresa paga menos impuestos. La suma de ingresos de acreedores y accionistas una vez deducidas las obligaciones impositivas resulta superior. Con el impuesto al endeudamiento, aumentan los pagos de impuestos de la empresa con deuda. No obstante, en el ejemplo considerado, a煤n se mantiene la ventaja de un menor pago de impuestos para la empresa "apalancada". En otros t茅rminos, el nuevo impuesto permitir铆a reducir el sesgo a favor del endeudamiento, sin alcanzar a eliminarlo por completo. El motivo de lo anterior reside en que, si bien existe un pago adicional como impuesto al endeudarse, ese pago puede deducirse de la base imponible de ganancias, con lo cual se "recupera" parte del impuesto pagado por posesi贸n de deuda. Si se pretendiera eliminar completamente el sesgo pro-deuda originado en el escudo fiscal, la al铆cuota necesaria del impuesto a la deuda deber铆a ser a煤n superior a la del impuesto a las ganancias. Se ampl铆a el ejercicio anterior incorporando el efecto del pago de impuestos personales que recaen sobre el ingreso de los accionistas al cobrar dividendos y de los acreedores al aumentar su patrimonio por la percepci贸n de intereses. La diferencia con respecto a las situaciones anteriores es el pago en concepto de impuesto sobre los Bienes Personales[5] del 0.5% de los dividendos cobrados por los accionistas y de igual porcentaje sobre el inter茅s recibido por los acreedores. Debido a que la al铆cuota de Bienes Personales es baja, el efecto en t茅rminos absolutos no modifica demasiado la situaci贸n con respecto al caso anterior. Por otra parte, al afectar de igual modo a los acreedores y accionistas su consideraci贸n s贸lo disminuye el valor de la empresa en el porcentaje del impuesto, sin generar diferencias entre la empresa endeudada y la que no lo est谩. Para que la inclusi贸n de impuestos personales genere un contrapeso al escudo fiscal que determina un menor pago de impuesto a las Ganancias en la empresa que toma deuda, habr铆a que establecer una al铆cuota diferencial en el impuesto personal que recae sobre acreedores y accionistas, con una tasa superior para los primeros.

[5] Si bien el impuesto comienza a regir a partir de una valor en bienes personales de aproximadamente $100.000, en el ejemplo se supone que tanto los accionistas como acreedores de la empresa se ven alcanzados por el mismo.

Comentarios finales

El prop贸sito del an谩lisis ha consistido en analizar c贸mo afecta a las decisiones de financiamiento de las empresas la cambiante estructura impositiva del pa铆s. Los impuestos representan un elevado porcentaje de las utilidades de las empresas. Este porcentaje, el monto de impuestos pagados y en consecuencia las utilidades, presenta importantes variaciones seg煤n la forma de organizaci贸n de la empresa y de sus decisiones de financiamiento. En el caso espec铆fico de Argentina debido a las caracter铆sticas del sistema impositivo en lo que respecta a las empresas, existe un incentivo a tomar deuda por parte de las mismas que si bien intenta ser atenuado con la creaci贸n de un impuesto adicional, no logra revertir el sesgo. La inclusi贸n de los impuestos personales en el an谩lisis no modifica las cuestiones observadas en el caso anterior debido a que afecta de igual modo a acreedores y accionistas con lo cual no produce distorsiones en cuanto a la composici贸n del capital empresario.

Estudios relacionados:

 

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Metas comprometidas en la concesi贸n del servicio de provisi贸n de agua potable

El repaso del contenido del Contrato de Concesi贸n del servicio permite clarificar el alcance de los compromisos asumidos por los nuevos operadores en materia de inversiones para mejorar la calidad del servicio.

 Los cambios programados en la estructura de tarifas del servicio est谩n condicionados a la aprobaci贸n en el cumplimiento del programa de inversiones comprometidas. Estas obras deber铆an significar un aumento en la calidad del servicio y por lo tanto, conllevan en forma impl铆cita un argumento de respaldo en los aumentos previstos en el costo de provisi贸n. Por est谩 raz贸n, resulta conveniente describir los compromisos asumidos por el concesionario en torno a este aspecto. Por otro lado, el estudio anterior analiz贸 el nivel de tarifas del servicio y cambios programados para los pr贸ximos a帽os. Es interesante entonces complementar estos datos con la explicaci贸n de los mecanismos previstos que pueden conducir a una reformulaci贸n del cuadro tarifario estudiado. Finalmente, es importante destacar que el Contrato presenta alguna definiciones a mediano plazo sobre el destino del agua proveniente de su principal fuente de abastecimiento y, frente a eventuales insuficiencia en la capacidad de suministro, fija compromisos al Concesionario de emplear fuentes alternativas.

 El Contrato de Concesi贸n establece la obligaci贸n de la empresa operadora del cumplimiento del Programa de Optimizaci贸n y Expansi贸n del Servicio (POES). Este  programa consiste en un conjunto de metas cuantitativas y cualitativas que el Concesionario deber谩 alcanzar a lo largo de seis per铆odos quinquenales. Para cada uno de estos per铆odos, el Concesionario debe proponer al Organismo Regulador el plan de acci贸n para alcanzar los objetivos de cobertura y otras metas sobre la prestaci贸n del servicio, especificando las localidades en las que se ejecutar谩. Esta propuesta se denomina Plan Quinquenal y, una vez aprobado por el Organismo Regulador, pasa a conformar el POES.

 Al margen de los cambios previstos en las tarifas en los pr贸ximos cinco a帽os, el contrato prev茅 mecanismos complejos de revisi贸n de los precios (general y especial) y de la estructura del r茅gimen. Las revisiones en el nivel de tarifas pueden ser dos tipos. Las revisiones ordinarias se producen cada cinco a帽os y se podr谩n efectuar a partir del inicio del segundo per铆odo quinquenal de la Concesi贸n -a帽o 2004-. Los cambios para cada quinquenio deber铆an estar justificados por una modificaci贸n del POES correspondiente al per铆odo. El segundo tipo de revisi贸n se denomina extraordinaria, la que a su vez se divide en dos clases: por cambios en la estructura de costos y generales. Este 煤ltimo, admite un amplia variedad de causas posibles como cambios sustanciales e imprevistos en la infraestructura de provisi贸n del servicio o en el marco tributario, y normas de protecci贸n del medio ambiente que afecten los costos de prestaci贸n del servicio. 

 Resulta claro que el aumento esperado en las tarifas deber谩 tener como contrapartida el alcance de una serie de metas que redundar谩n en una mayor calidad de servicio, ampliaci贸n del porcentaje de cobertura de la poblaci贸n y pr谩cticas de conservaci贸n del medio-ambiente. El grado de cumplimiento de las metas comprometidas en el POES (algunas de dif铆cil comprobaci贸n), ser谩 definido por el Organismo Regulador, al cual, el marco regulatorio le ha concedido amplias facultades de fiscalizaci贸n..En el dise帽o de los mecanismos de control siempre subyace "el riesgo de captura" lo que va en contra de la defensa de los intereses de los usuarios del servicio. La defensa del inter茅s de los usuarios depender谩 de la eficacia e incentivos de los funcionarios que integran el organismo regulador en el cumplimiento de su misi贸n.

 

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE). Si desea recibir la versi贸n completa del informe v铆a mail, cont谩ctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

 

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