Indicadores de Actividad Econ贸mica 132

Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE) N潞 138
enero 20
15

 


Balance y perspectivas de la economia mundial

Balance 2014

En l铆neas generales, el 2014 fue un a帽o de leve crecimiento global con importantes contrastes en el desempe帽o de las econom铆as m谩s avanzadas y una importante desaceleraci贸n del crecimiento de los pa铆ses en desarrollo. La tasa de crecimiento de la econom铆a mundial estimada para 2014 (2.6%) se habr铆a ubicado levemente por encima del nivel registrado en el a帽o anterior (2.4%). Otra aspecto a destacar es la diferencia entre el primer y segundo semestre, arrojando se帽ales de mejora en la segunda mitad del a帽o.

Entre los pa铆ses con mayor nivel de desarrollo se acent煤o la desigualdad de resultados en t茅rminos de crecimiento. La tasa de crecimiento promedio se acercar铆a al 1,7%. Entre estos, se destac贸 Estados Unidos con una importante aceleraci贸n del ritmo de crecimiento a partir del segundo trimestre, aunque fi nalizar铆a el a帽o con un registro levemente por debajo del observado en el 2013 (2.1% frente a un 2,2% en el 2013). A partir del mayor nivel de actividad impulsado por el consumo y la inversi贸n privada, la tasa de desempleo sostuvo una tendencia a la baja ubic谩ndose en el 6,2% en tanto que la tasa de inflaci贸n present贸 primeros indicios de tendencias al alza, fi nalizando en niveles cercanos al 2% anual. Otro dato signifi cativo fue la tendencia a la apreciaci贸n del d贸lar generada por el mayor ingreso de capitales desatado por los anuncios de aumentos graduales en la tasa de inter茅s por parte de la Reserva Federal.

En la zona del euro, el crecimiento habr铆a alcanzado en promedio al 0,8%, mostrando una leve recuperaci贸n respecto a la baja observada en el 2013 (-0.4%). Los indicadores del mercado laboral no mostraron signos de mejora y los bajos niveles de inflaci贸n (apenas del 0.4% en promedio) no fueron sufi cientes para disipar la amenaza de una nueva tendencia recesiva generada por deflaci贸n, pese a los esfuerzos del Banco Central Europeo por estimular el gasto de los consumidores a trav茅s de una pol铆tica monetaria m谩s expansiva centrada en la compra de activos fi nancieros privados. A nivel de pa铆ses se observaron diferencias importantes; con mejores desempe帽os en Alemania (1.5%) y Espa帽a (1.3%), estancamiento en Francia (0.3%) y contracci贸n en Italia (-0.4%).

Los pa铆ses en desarrollo volvieron a exhibir un mejor desempe帽o que el de pa铆ses m谩s avanzados, lo que ha posibilitado que se mantenga el incremento de su participaci贸n sobre el producto bruto global. Sin embargo, presentaron una tendencia general a la desaceleraci贸n en el ritmo de crecimiento como efecto del menor ingreso de divisas generado por una disminuci贸n de la demanda externa acompa帽ada de una baja general del precio internacional de productos primarios. La reducci贸n de la demanda externa respondi贸 al bajo crecimiento de Europa y Jap贸n; y en modo principal, al menor dinamismo de China, principal demandante mundial de materias primas.

Al igual que los pa铆ses m谩s desarrollados, los emergentes presentaron alta variabilidad de resultados. Los pa铆ses con mayor dependencia de flujos de inversi贸n extranjera se vieron m谩s limitados para tomar medidas de estimulo a la demanda a partir de pol铆ticas monetarias expansivas y por el contrario, debieron recurrir a aumentos en la tasa de inter茅s para contrarrestar presiones devaluatorias sobre la moneda dom茅stica.

El crecimiento estimado en 2014 para el conjunto de pa铆ses en desarrollo se ubicar铆a en torno al 4.4% en promedio. China habr铆a fi nalizado con una tasa del 7,3% anual pero confi rmando una tendencia a la desaceleraci贸n en el ritmo de expansi贸n de los 煤ltimos a帽os (7.7% de crecimiento en 2013). Pa铆ses como Rusia y Brasil fi nalizar铆an con niveles cercanos a cero, muy lejos de los pron贸sticos de comienzos de a帽o con tasas superiores al 2%. En contraste, M茅xico mejor贸 su desempe帽o registrando un 2,1% en el 2014 frente a un 1.1% en el 2013. El conjunto de pa铆ses que conforman Am茅rica Latina y el Caribe creci贸 apenas por encima del 1%, la tasa m谩s baja desde la crisis del 2009, determinando una contracci贸n del ingreso por habitante.

La reducci贸n promedio del precio de materias primas result贸 de poco m谩s del 10%, profundizando la baja observada en el a帽o anterior del 5%. La mayor ca铆da fue para energ铆a con un disminuci贸n promedio del 17%, revirtiendo el alza del 4.6% del 2013. En alimentos, la ca铆da fue de casi el 7%, acentuando la baja del 15.5% del 2013. Estas reducciones de precios respondieron a factores relacionados tanto con una mayor oferta como una menor demanda. Por el lado de la oferta, hubo fuerte aumento de producci贸n en el sector agr铆cola, el minero y el energ茅tico; por el lado de la demanda, se not贸 el efecto de la desaceleraci贸n del crecimiento en China. A los factores se帽alados, se sum贸 el efecto negativo sobre el precio generado por la baja de cotizaciones a futuro de materias primas que acompa帽aron la tendencia a la apreciaci贸n del d贸lar. La novedad m谩s sorpresiva del a帽o fue la fuerte reducci贸n del precio de petr贸leo. La cotizaci贸n del barril WTI al 煤ltimo d铆a del 2014 registr贸 una baja del 45% con respecto a la misma fecha del a帽o anterior, habiendo alcanzado niveles de casi 107 d贸lares a mediados de junio. Entre los factores que determinaron el cambio de tendencia se menciona adem谩s de la desaceleraci贸n en la demanda de pa铆ses importadores, el fuerte aumento de la oferta por la mayor producci贸n de Estados Unidos generada por yacimientos no convencionales. La baja se profundiz贸 durante el mes de diciembre, despu茅s de que se conociera la decisi贸n de no reducir las cuotas de producci贸n por parte de la Organizaci贸n de Pa铆ses Exportadores de Petr贸leo (OPEP).

 

Perspectivas

Para 2015 se espera que la econom铆a mundial se mantenga en la senda del crecimiento pero a un ritmo moderado en torno al 3% anual.

La pol铆tica monetaria de Estados Unidos gradualmente comenzar谩 a restringir el ritmo de expansi贸n monetaria para cubrir el riesgo de aceleraci贸n en la inflaci贸n. Se espera que a partir de 2015, posiblemente en los 煤ltimos meses del a帽o, la Reserva Federal inicie un paulatino incremento de las tasas de inter茅s de corto plazo. Si bien no se espera mayores turbulencias fi nancieras durante el a帽o, el anuncio de esta medida es sufi ciente para delinear un nuevo escenario a mediano plazo de la econom铆a mundial en el que se comenzar谩 a perfi lar una desaceleraci贸n de los flujos de inversi贸n en econom铆a emergentes y una mayor apreciaci贸n de d贸lar frente a otras monedas. De modo similar, tendr铆a repercusiones negativas sobre el precio en las materias primas y por lo tanto, contribuir铆a a mantener la situaci贸n del 2014 con cotizaciones bajas.

Las perspectivas de crecimiento para pa铆ses en desarrollo vuelven a exhibir una alta variabilidad de pron贸sticos, en un marco de desaceleraci贸n general para este tipo de econom铆as. Los pron贸stico para China se帽alan un descenso en el ritmo de crecimiento al 7% del 7.3% del 2014. De acuerdo a estimaciones de CEPAL, el promedio esperado de crecimiento en los pa铆ses de Am茅rica de Sur se acercar铆a al 1.8%.

Para los pa铆ses emergentes, con fuerte dependencia de exportaciones de productos primarios como es el caso de los sudamericanos, la disminuci贸n de precios deteriorar铆a su perspectiva de crecimiento y restar铆a capacidad para generar divisas a trav茅s de operaciones de comercio exterior. De acuerdo a proyecciones del Banco Mundial, se espera nuevas bajas en precios de productos agr铆colas y de la energ铆a, en parte compensada con alguna recuperaci贸n leve del precio de metales. Por esta raz贸n, a la que se sumar铆a la disminuci贸n de flujos de inversi贸n extranjera, sus cuentas externas exhibir谩n una tendencia al deterioro en los saldos de cuenta corriente, lo que conllevar铆a seg煤n la respuesta de la pol铆tica monetaria, de un mayor ritmo de devaluaci贸n y/o de disminuci贸n de reservas. Esta situaci贸n reforzar谩 el desatio para sus gobiernos de aumentar la productividad para ganar competitividad y defender su participaci贸n en mercados externos as铆 como perfeccionar sus estrategias para ganar otros nuevos destinos de ventas.

La situaci贸n internacional del 2015 presenta varios factores de riesgo que podr铆an alterar el escenario proyectado de forma signifi cativa. En Europa, adem谩s de la difi cultad para superar una larga etapa de estancamiento econ贸mico, persiste la amenaza de la deflaci贸n y el limitado margen de acci贸n de los gobierno por los altos niveles de endeudamiento. El segundo elemento a destacar es la impredecible evoluci贸n de conflictos geopol铆ticos (Rusia y Ucrania, Medio Oriente). El tercer elemento, consiste en la profundizaci贸n de ca铆das de productos primarios, destac谩ndose en este sentido la abrupta baja del precio del petr贸leo.

 
Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE). Si desea recibir la versi贸n completa del informe v铆a mail, cont谩ctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

volver atr谩s

 

Balance y perspectivas de la economia argentina

Balance 2014

La evoluci贸n de la econom铆a argentina a lo largo del a帽o 2014 se puede dividir en dos etapas, antes y despu茅s de la confirmaci贸n del fallo de la Justica de Estados Unidos respecto a la demanda de acreedores que rechazaron las propuestas de reestructuraci贸n de deuda p煤blica en 2005 y 2010. La raz贸n principal para trazar esta diferencia es el ajuste en la orientaci贸n de la pol铆tica econ贸mica a partir de la confirmaci贸n del fallo adverso por la deuda no reestructurada. Antes de que esto sucediera, el gobierno intento corregir algunos desequilibrios a trav茅s de cambios en la pol铆tica monetaria. El objetivo prioritario consistia en contener la p茅rdida de reservas pese a las restricciones crecientes para la compra de divisas en el mercado oficial. Para ello, se intentaba compensar el menor ingreso de d贸lares generado por el comercio exterior con la recuperaci贸n del acceso al financiamiento externo. Cabe recordar que estas decisiones fueron precedidas por el cambio de gabinete impuesto sobre fines del 2013, a partir del cual, nuevos funcionarios asumieron la conducci贸n de la pol铆tica econ贸mica -nuevo ministro de econom铆a- y de la pol铆tica monetaria -nuevo presidente del Banco Central- .

Tras la asunci贸n de los nuevos funcionarios, el Banco Central logr贸 contener temporariamente la salida de reservas con medidas extraordinarias -desdolarizaci贸n de reservas bancarias y adelanto liquidaci贸n de exportaciones de granos-. No obstante, tras una brusca alza de la inflaci贸n y el tipo de cambio paralelo, se tom贸 la decisi贸n de devaluar fuertemente el peso frente al d贸lar. Entre el 22 y 23 de enero, el tipo de cambio oficial pas贸 de $6,9 a $8 (16% en apenas dos d铆as, la mayor devaluaci贸n desde el a帽o 2004). Esta medida marcar铆a el curso de la econom铆a en los meses siguientes. Su consecuencia inmediata fue una gran aceleraci贸n de la inflaci贸n y el derrumbe del poder adquisitivo del salario durante el primer trimestre del a帽o. Con el objetivo de contener la presi贸n inflacionaria, el Banco Central aceler贸 el ritmo de emisi贸n de titulos de deuda para absorber el excedente de pesos en circulaci贸n generado por un d茅ficit fiscal indetenible. Las nuevas colocaciones requirieron fuertes aumentos en la tasa de inter茅s. Los bancos encontraron una opci贸n rentable para canalizar su capacidad prestable y por lo tanto, esta inmovilizaci贸n de fondos fue acompa帽ada de un brusco descenso en el cr茅dito al sector privado.

La ca铆da del poder adquisitivo del salario sumado a la restricci贸n de cr茅dito profundizaron la baja del consumo. Inicialmente, el efecto sobre el mercado de trabajo no fue de magnitud pero se estanc贸 la demanda de empleo 聳 recorte de horas extras, falta de renovaci贸n en las bajas de personal - . Con el transcurso de los meses, este factor contribuy贸 a un mayor debilitamiento del consumo ya en marcha por el derrumbe del salario real acompa帽ado de cortes en la cadena de cr茅ditos tanto comercial como bancario.

En dicho marco general, se sumaron situaciones puntuales que tend铆an a agravar el panorama general. Un caso saliente por su efecto sobre otras actividades, fue la industria automotriz que debi贸 realizar un fuerte ajuste en los niveles de producci贸n acompa帽ando el fuerte descenso de demanda tras el encarecimiento generado por la introducci贸n de importantes impuestos sobre el precio final para autos de mediana y alta gama tanto de origen importado como nacional. A esta dificultad se sumaba las dificultades de abastecimiento de insumos del exterior debido a la negativa del gobierno para autorizar importaciones.

A medida que se fueron cerrando negociaciones entre empresas y gremios durante el segundo trimestre del a帽o, las recomposiciones de ingresos salariales lograron en parte revitalizar temporariamente el gasto. No obstante, los ajustes nominales, en promedio cercanos al 30%, no fueron suficientes para compensar el ritmo de aumento del costo de vida en torno al 40% anual, confirmando una importante p茅rdida de ingresos para una importante franja de poblaci贸n.

La desaceleraci贸n de la actividad econ贸mica y cierta calma cambiaria contribuyeron a desacelerar los precios. De todas formas, la inflaci贸n se mantuvo por encima de la tasa de devaluaci贸n del tipo de cambio oficial y por lo tanto, se comenz贸 a licuar la ganancia de competitividad introducida por la devaluaci贸n de enero.

La desaceleraci贸n de la econom铆a fue generando tensiones entre la pol铆tica monetaria y la fiscal. Desde la conducci贸n monetaria se priorizaba neutralizar la expansi贸n monetaria generada por la financiaci贸n del d茅ficit fiscal, en tanto que el Ministerio de Econom铆a presionaba por expandir el cr茅dito y sostener el nivel de actividad. Las posiciones no resultaban compatibles y tornaban incierta la orientaci贸n definitiva de la pol铆tica econ贸mica.

En paralelo, el gobierno realiz贸 importantes avances tendientes a normalizar las relaciones financieras con el resto del mundo. Entre los avances m谩s significativos cabe destacar en febrero el pago de indemnizaci贸n pendiente con REPSOL por la expropiaci贸n de su participaci贸n accionaria en YPF y en mayo el acuerdo con el Club de Par铆s aunque sin aceptar las auditor铆as del Fondo Monetario. Otro gesto importante para rehacer la relaci贸n con los organismos multilaterales de cr茅dito del exterior consisti贸 en el lanzamiento durante Febrero del nuevo 铆ndice de precios al consumidor con mediciones significativamente m谩s altas a las que ven铆a informando el INDEC, aunque por debajo de las mediciones privadas. Otra medida significativa fue el anunci贸 de incrementos en las tarifas de gas y agua. El aument贸 tambi茅n se extender铆a al consumo de electricidad pero en este caso, el nuevo cuadro tarifario reci茅n se implementar铆a a partir de septiembre.

En contrapartida a dichos avances, se manten铆a un d茅ficit fiscal creciente, cada vez m谩s dependiente del financiamiento con emisi贸n monetaria del Banco Central. La autoridad monetaria oscilaba entre contener la inflaci贸n o flexibilizar su pol铆tica para contribuir a sostener el nivel de consumo, pero al costo de mantener una inflaci贸n elevada que licuaba la ventaja cambiaria generada por la devaluaci贸n de enero. En paralelo, el gobierno anunciaba un aumento cercano al 40% en la asignaci贸n universal por hijo (AUH) de $460 a $640, fuertemente devaluada en los meses previos por la aceleraci贸n de la inflaci贸n.

Transcurrida casi la primera mitad del a帽o se observaba un claro intento de normalizar casi todos los pleitos pendientes con el exterior con el prop贸sito de recuperar el acceso a los mercados internacionales de deuda y revertir la tendencia negativa en el nivel de reservas. Toda esta estrategia presupon铆a que el fallo adverso para el gobierno en la Justicia de Estados Unidos con respecto al pago de deuda no reestructurada, podr铆a ser apelado o bien revisado por la Suprema Corte de ese pa铆s, lo que sumar铆a nuevas postergaciones en la definici贸n del asunto.

La negaci贸n a considerar el caso por parte de la Suprema Corte de Estados Unidos introdujo un cambio dr谩stico en el escenario macroecon贸mico. La ratificaci贸n del fallo condujo a nuevo default por el servicio de los titulos de deuda con legislaci贸n extranjera. La justicia norteamericana no autoriz贸 los pagos de deuda reestructurada hasta tanto no hubieras acuerdos entre el gobierno y los fondos con sentencia a favor (holdouts). No hubo progresos en la negociaci贸n dado que el gobierno aduc铆a la vigencia de una clausula hasta fin de a帽o que obligaba a igualar el tratamiento de los holdouts con los tenedores de deuda reestructurada.

El 30 de julio Argentina cay贸 nuevamente en cesaci贸n de pagos de deuda reestructurada. Durante este mes se sum贸 una nueva dificultad: el precio de la soja que se encontraba en niveles elevados, comienza a registrar una fuerte ca铆da en los meses siguientes. En este marco, se observ贸 un fuerte deterioro de expectativas reflejadas en nuevos presiones alcistas sobre el tipo de cambio no oficial y ensanchamiento de la brecha con el tipo de cambio oficial de hasta el 80%.

El default de la deuda reestructurada y la fuerte ca铆da del precio de lo soja determinaron un cambio radical del escenario, frente al cual, el gobierno decidi贸 modificar su estrategia. Se busc贸 blindar las reservas acentuando las restricciones a la demanda de divisas (cepo cambiario e importador), se tomaron nuevas medidas de estimulo al consumo, se intensificaron los controles y presiones para evitar nuevas subas en el tipo de cambio no oficial, se sancion贸 una nueva ley de abastecimientos con severas multas e intervenciones a empresas con el prop贸sitos de disuadir intentos por disminuir la oferta de productos. Durante este tiempo, se intent贸 instrumentar un canje de bonos para eludir la restricci贸n de la justicia norteamericana que imped铆a el pago de servicios de deuda reestructurada, designando al Banco Naci贸n como nuevo agente de pagos y cambiando los titulos con legislaci贸n extranjero por otros con legislaci贸n argentina. La propuesta, avalada por ley del Congreso Nacional, no tuvo adhesiones entre los tenedores de bonos y diluy贸 cualquier expectativa de avance en las negociaciones al menos hasta fin de a帽o.

El cambio en la direcci贸n de la pol铆tica econ贸mica se afirm贸 a partir de octubre con el cambio de presidente del Banco Central. Se acentuaron los controles en el mercado informal de divisas en tanto que se opt贸 nuevamente por recurrir al atraso cambiario para contener el aumento de precios. La emisi贸n monetaria compensada por colocaci贸n de letras del Banco Central entre los bancos, fue sustituida en parte por la emisi贸n de titulos de Tesorer铆a del gobierno ajustados por variaci贸n del tipo de cambio. La fuerte ca铆da del consumo contribuy贸 a reducir las presiones inflacionarias e indirectamente la expectativas de devaluaci贸n. El nivel de reservas exhibi贸 un leve aumento a partir de ingresos extraordinarios de divisas 聳 cr茅ditos del Banco Central de China, ingresos por licitaciones en el servicio de comunicaciones - y un cierre cada vez mayor de acceso a d贸lares para importaciones. Por otra parte, al descomprimirse la presi贸n sobre el precio del d贸lar, se observ贸 una importante retracci贸n en la demanda de ahorristas con autorizaci贸n para acceder al mercado oficial de cambios (d贸lar ahorro). La estabilidad transitoria del tipo de cambio sumado a planes de financiaci贸n de consumo durable impulsados desde el gobierno facilit贸 una leve mejor铆a del consumo sobre fin de a帽o.

 

Perspectivas

Uno de los principales factores que define la posible configuraci贸n del escenario macroecon贸mico del 2015 consiste en la concreci贸n de un acuerdo con los tenedores de deuda no reestructurada con sentencia a favor de la justicia de Estados Unidos. Los resultados deber铆an llegar en el primer cuatrimestre; m谩s all谩 de este plazo, resulta poco probable dado quedar铆a poco tiempo para que el gobierno alcance a capitalizar beneficios y con seguridad deber谩 pagar altos costos pol铆ticos a poco tiempo de celebrarse elecciones primarias. La posibilidad de alcanzar un acuerdo con acreedores antes de ese plazo resultar铆a baja considerando el tiempo que insume una negociaci贸n de alta complejidad, la distancia e inflexibilidad en las posiciones de cada parte, y la reducci贸n en el apremio por estabilizar el frente externo generada por la estabilidad cambiaria y leve alza de reservas observado sobre fin de a帽o. De cualquier modo y pese a las reducidas posibilidades, es un factor que por su alto impacto potencial en la situaci贸n econ贸mica no puede dejar de ser considerado. De alcanzarse un acuerdo, se reflejar铆a inmediatamente en aumento de cotizaciones de activos financieros, menores presiones cambiarias, mayores posibilidades de acceder a l铆neas de cr茅dito para apuntalar reservas y para el sector privado, lo que podr铆a facilitar la eliminaci贸n de restricciones a las importaciones, repercutiendo positivamente sobre la producci贸n y el empleo. En caso contrario, la situaci贸n tender谩 a parecerse mucho a lo observado durante el 2014 con alta tasa de inflaci贸n, recesi贸n y deterioro de los indicadores de empleo y pobreza. El contexto externo aporta como dato negativo los bajos precios de los productos primarios y que podr铆an continuar su tendencia descendente en la medida que aumentos en la tasa de inter茅s en Estados Unidos conduzcan a una apreciaci贸n del d贸lar frente al resto de las monedas. Esta situaci贸n tendr铆a una doble repercusi贸n en la econom铆a argentina. Por un lado, limitar谩 las posibilidades de crecimiento de Brasil por el debilitamiento esperado en el ingreso de capitales, lo que podr铆a ser acompa帽ado por un mayor ritmo de devaluaci贸n del real como respuesta a la merma en la oferta de divisas. Este factor anticipa un a帽o diticil para un amplio conjunto de rubros de la industria manufacturera que tienen a Brasil como principal destino de exportaciones (automotriz, qu铆mico y pl谩stico). Por otra parte, el precio de la soja y otros cultivos se reflejar谩 en menores ingresos de divisas por liquidaci贸n de exportaciones. A ello habr谩 que sumar el efecto negativo de ca铆da de m谩rgenes en la actividad agr铆cola, y que podr铆a traducirse en una reducci贸n del volumen de transacciones en la densa red de actividades que conforman el complejo agroindustrial sojero.

Como contrapartida de estos efectos negativos, el shock tecnol贸gico en el mercado energ茅tico internacional generado por el aumento de la oferta de gas y petr贸leo de yacimientos no convencionales (shale gas) tendr铆a un importante impacto positivo sobre el saldo comercial por la reducci贸n de compras externas de combustibles en tanto que contribuir铆a a contener el crecimiento del d茅ficit p煤blico por el freno al crecimiento de subsidios al consumo de energ铆a. Cabe agregar que este mismo factor resentir铆a el ritmo de inversiones en el sur del pa铆s relacionados con el desarrollo de yacimientos no convencionales, liderados por YPF. En este escenario y entrando al 煤ltimo a帽o de mandato del gobierno, no cabe esperar cambios importantes en el rumbo de la pol铆tica econ贸mica. Es decir, se mantendr谩n los pilares actuales:

  • Fuerte crecimiento del gasto p煤blico para sostener el consumo, a lo que podr铆a sumarse un mayor ritmo de obra p煤blica, caracter铆stico de a帽os con elecciones. 

  • Relanzamiento de controles de precios para evitar nuevos saltos en la tasa de inflaci贸n.

  • Postergaci贸n de ajustes de tarifas de servicios (tal como lo refleja el acuerdo durante enero entre el estado nacional y gobiernos provinciales para no introducir cambios en la tarifa el茅ctrica durante el a帽o).

  • Emisi贸n de titulos de deuda de la tesorer铆a para descomprimir la presi贸n sobre el ritmo de emisi贸n monetaria para financiar d茅ficit fiscal.

  • Menor ritmo de devaluaci贸n del tipo de cambio oficial para asistir en la contenci贸n de precios.

  • Mantenimiento de restricciones a importaciones y a operaciones con divisas (cepo cambiario), acompa帽ado de controles estrictos a la compraventa de d贸lares en el mercado no oficiales.

  • Apuntalamiento del nivel de reservas a trav茅s de acuerdos de corto plazo de intercambio de divisas (convenio con China), adelantos de liquidaci贸n de exportaciones agr铆colas y nuevas propuestas de canje de titulos p煤blicos para diferir vencimientos de servicios de deuda p煤blica a lo largo del a帽o.

  • Subestimaci贸n de estimaciones de inflaci贸n y pobreza.

  • Expansi贸n del empleo p煤blico para amortiguar p茅rdidas de empleo en el sector privado.

Bajo dicho marco, cabr铆a esperar una tasa de inflaci贸n fluctuando en torno al 2% y 2,5% mensual lo que arrojar铆a una proyecci贸n comprendida en el rango del 28 al 35% anual. El a帽o cerrar铆a con una nueva ca铆da en la tasa de crecimiento del producto bruto, lo que permite anticipar una contracci贸n en la demanda de empleos privados. El poder adquisitivo del salario podr铆a estabilizarse despu茅s de la fuerte ca铆da observada en el 2014. La relaci贸n del d茅ficit p煤blico con el PIB tender铆a a aumentar y se acentuar铆a el atraso en el tipo oficial de cambio.

El probable plan de medidas econ贸micas para el a帽o 2015 podr铆a alterar su curso forzado por circunstancias apremiantes que impongan al gobierno la necesidad de respuestas urgentes. Entre los factores de riesgo a considerar cabe se帽alar:

D茅ficit, emisi贸n y d贸lar paralelo.El curso de la econom铆a argentina se ver谩 acechado, particularmente durante el primer semestre, por la posibilidad de alzas abruptas en el d贸lar marginal. Dos factores a monitorear y que podr铆an anticipar posibilidades crecientes de materializaci贸n de este riesgo estar铆an dados por la aceleraci贸n del crecimiento de la base monetaria (circulaci贸n monetaria m谩s dep贸sitos de bancos en el Banco Central) y nuevas ca铆das en el nivel de reservas de divisas pese al control de cambios. El fuerte crecimiento de la base monetaria en diciembre de 2014 ya representa una se帽al de alarma para los primeros meses del 2015. El exceso de liquidez que esta situaci贸n genera, si no se absorbe con colocaci贸n de deuda, podr铆a aumentar la presi贸n inflacionaria de enero y febrero, o bien canalizarse a la compra de d贸lares propiciando nuevas alzas del tipo de cambio paralelo. Esta situaci贸n depender谩 del grado de consenso de la poblaci贸n sobre la capacidad del Banco Central para sostener nivel de reservas sin grandes devaluaciones del peso. El gobierno cuenta con margen para nuevas colocaciones de deuda y posibilidades de reforzar reservas a trav茅s del financiamiento del gobierno chino.

Brasil y soja. El escenario macro ya contempla precios bajos para la soja y un estancamiento de la econom铆a de Brasil. No obstante, no se podr铆a descartar que esta situaci贸n sea a煤n peor de lo previsto. En este caso, repercutir铆a sobre el ingreso de d贸lares por comercio exterior. A partir de all铆, seguir铆an dos efectos no excluyentes: m谩s freno a la importaci贸n o disminuci贸n de reservas. En el primer caso, se profundizar铆a la ca铆da en el nivel de actividad; en el segundo, aumentar铆an las expectativas de devaluaci贸n acompa帽adas de una mayor demanda de d贸lares.

Aceleraci贸n de pagos de deuda p煤blica.Representa otro factor que puede generar complicaciones severas, por la imposici贸n de cancelaci贸n inmediata de titulos de deuda en cesaci贸n de pagos por parte de una mayor铆a de tenedores de bonos.

Situaci贸n social. Una de las diferencias del a帽o con el 2014 ser谩 la extensi贸n del cuadro recesivo. La duraci贸n del desempleo sumado a un mayor debilitamiento de la demanda de trabajo en el sector privado representa un factor que conlleva un mayor riesgo asociado a situaciones de inestabilidad social.

Los resultados de las primarias de agosto resultar铆an decisivos en la definici贸n de la marcha de la econom铆a del segundo semestre. De acuerdo a c贸mo se perfilen las posibilidades de los distintos candidatos y, por ende, el rumbo de la pol铆tica econ贸mica a partir del a帽o pr贸ximo, habr谩 cambios significativos en expectativas de crecimiento econ贸mico que podr铆an materializarse en una intensificaci贸n o freno en el ingreso de capitales para concretar oportunidades de nuevos negocios. Esta situaci贸n permite plantear la alternativa de una recuperaci贸n de la actividad econ贸mica en los 煤ltimos meses del a帽o, para contrarrestar el d茅bil desempe帽o esperado durante la primera mitad de 2015.

 

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE). Si desea recibir la versi贸n completa del informe v铆a mail, cont谩ctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

volver atr谩s

 

Balance y perspectivas de la economia regional

Balance 2014

El a帽o comenz贸 con una fuerte ca铆da del salario real resultante de una brusca aceleraci贸n de la infl aci贸n tras la devaluaci贸n del peso en el mes de enero. La magnitud de la aceleraci贸n en los precios durante este per铆odo se refl ej贸 en la tasa de variaci贸n con respecto al mismo mes del a帽o anterior, pasando del 25% en diciembre al 38% a fines de marzo. Esta reacci贸n de los precios gener贸 una importante contracci贸n de la capacidad de compra del salario, si se considera que en el primer cuatrimestre el 铆ndice de salarios del INDEC exhib铆a un aumento del 7% frente a un incremento superior al 16% del costo de vida en Bah铆a Blanca.

Durante los primeros meses, el sector comercial y de servicios sinti贸 el impacto negativo en el consumo dado que adem谩s de la reducci贸n de ingresos de los asalariados, se agreg贸 una claro recorte del cr茅dito. La disminuci贸n del cr茅dito afect贸 a las empresas por varios frentes simult谩neos: ca铆da de ventas financiadas con tarjetas de cr茅dito, aument贸 en las dificultades de cobro por rechazo de cheques y acortamiento de los plazos de pago requeridos por proveedores. En este tramo inicial no se alcanzaba a advertir se帽ales de destrucci贸n de puestos de trabajo aunque las empresas comenzaron a recortar beneficios al personal y frenar la renovaci贸n de bajas para reducir gradualmente sus planteles. La tasa de empleo del primer trimestre disminuy贸 con respecto a igual per铆odo del a帽o anterior, debi茅ndose destacar que su nivel todav铆a resultaba alto considerando los registros de a帽os anteriores.

La implementaci贸n de nuevos acuerdos salariales durante el segundo trimestre, acompa帽ados de aumentos en el monto de subsidios (Asignaci贸n Universal por Hijo), permitieron recomponer parte del poder adquisitivo del salario erosionado por la elevada infl aci贸n del primer trimestre. En los meses siguientes, un descenso del ritmo de infl aci贸n posibilit贸 estabilizar ingresos y contribuy贸 a frenar el fuerte retroceso observado en el volumen de transacciones.

El debilitamiento del ritmo de demanda creaba dificultades a las empresas para trasladar a precios el fuerte aumento de costos salariales e impositivos. La baja en los m谩rgenes de ganancias y en la rotaci贸n de ventas determin贸 un cuadro general de rentabilidad baja y con tendencia negativa, reducci贸n de la capacidad para generar ingresos y dificultad para acceder a financiamiento tanto de proveedores como de bancos. En el plano comercial, el freno en las ventas estuvo estrechamente asociado al recorte de planes de pago con tarjetas de cr茅dito.

Una se帽al elocuente de estas dificultades fue el aumento de locales comerciales vacantes en los principales ejes comerciales de la ciudad. Tal como lo refl eja la estad铆stica de autorizaci贸n de nuevas obras para emprendimientos comerciales present贸 una ca铆da significativa con respecto a los niveles del a帽o anterior. Esta descripci贸n concordaba con los resultados de la encuesta a inmobiliarias locales. Tanto para el segmento de dep贸sitos como de locales, el balance del primer semestre arrojaba saldos negativos en alquileres y compra de inmuebles destinados a la apertura de establecimientos comerciales.

El deterioro de la situaci贸n tend铆a a ser general pero cab铆a reconocer diferencias de acuerdo a la actividad y caracter铆sticas de las empresas. Entre los sectores m谩s afectados por el freno de ventas se destacaba el rubro de ventas de bienes de consumo durable 聳 autom贸viles, maquinarias, motos, articulos para el hogar -. El efecto negativo tambi茅n alcanzaba a actividades de servicios personales (cuidado de la salud, turismo, gastronom铆a) y a empresas (publicidad). En forma independiente del sector, la ca铆da de m谩rgenes de ganancia reca铆a con mayor intensidad en empresas con estructura de costos fijos elevados, altos niveles de endeudamiento, fuerte dependencia de pocos proveedores y de mercader铆as importadas.

El rubro automotor present贸 condiciones especialmente adversas. Adem谩s de la ya se帽alada retracci贸n general en la demanda, la implementaci贸n del nuevo r茅gimen impositivo para autos de mediana y alta gama determin贸 un fuerte encarecimiento en el precio de las unidades. El efecto sobre las ventas qued贸 refl ejado en una fuerte disminuci贸n en los patentamientos de unidades nuevas (19% en el primer cuatrimestre comparado con igual per铆odo del a帽o anterior, levemente por encima de la variaci贸n observada a nivel del pa铆s en el mismo per铆odo).

La devaluaci贸n del peso sum贸 nuevas dificultades al mercado inmobiliario que antes de la medida se encontraba en un bajo nivel de transacciones por las estrictas condiciones para operar con moneda extranjera. El aumento del tipo de cambio llevaba el precio de las propiedades en d贸lares a niveles excesivamente elevados, a lo que se agregaba la retracci贸n de la oferta de pr茅stamos dirigidos a la adquisici贸n de viviendas. El efecto negativo sobre el mercado de alquileres resultaba menor dado que esta opci贸n tend铆a a prevalecer ante la imposibilidad de acceder a la compra o construcci贸n de una primera vivienda.

Por el lado de la construcci贸n, el balance del primer cuatrimestre arrojaba una reducci贸n del 10% en la superficie autorizada para nuevos proyectos en comparaci贸n a igual per铆odo del a帽o anterior. Si bien la ca铆da en los metros cuadrados planificados para nuevas obras refl ejaba una evoluci贸n negativa, el nivel de actividad todav铆a resultaba elevado si se toma como referencia los registros de varios a帽os anteriores.

Durante este per铆odo, uno de los pocos aspectos positivos consisti贸 en una mejor perspectiva de la producci贸n agropecuaria propiciada por un sustancial incremento en el caudal de lluvias (el caudal total de precipitaciones del 2014 registr贸 un crecimiento de poco m谩s del 50% con respecto al a帽o anterior). De cualquier forma, esta mejora en las condiciones de producci贸n tanto en agricultura (aumento de rendimientos) como ganader铆a (mayor disponibilidad de pasturas), resultaban insuficientes para revertir la situaci贸n regular de los productores en la regi贸n, debido al estrecho margen de ganancia y el alto nivel de incertidumbre generada por la fuerte intervenci贸n estatal en la comercializaci贸n de granos y carne vacuna.

La tendencia general negativa en la actividad econ贸mica local se mantuvo en los meses siguientes aunque cabe se帽alar que a partir de octubre comenzaron a advertirse algunas se帽ales de mejora. De acuerdo a mediciones del INDEC, hubo un repunte de la tasa de empleo entre el segundo y tercer trimestre del a帽o (del 41.9% al 43.2%) en tanto que la desaceleraci贸n de la infl aci贸n permiti贸 contener la p茅rdida de poder adquisitivo del salario. Sobre el 煤ltimo bimestre, se agreg贸 una recomposici贸n del cr茅dito al consumo propiciado por un tipo de cambio estable. Estos factores posibilitaron una mejora en la situaci贸n general y en el ritmo de ventas.

Pese a los signos de recuperaci贸n, el saldo anual arroja un balance claramente negativo con respecto al a帽o anterior. Este resultado queda refl ejado en la comparaci贸n de diversos indicadores de la econom铆a local con respecto al a帽o anterior.

  • Infl aci贸n.De acuerdo al IPC CREEBBA la tasa de infl aci贸n del a帽o 2014 se ubic贸 cercana al 39%, con un alza del 41% en el costo de la canasta de consumo familiar

  • Pr茅stamos. El stock total en pr茅stamos de bancos locales medido al 30 de septiembre medido en pesos corrientes se ubic贸 un 10% por encima del registro a la misma fecha del 2013. Considerando el nivel de infl aci贸n en el mismo per铆odo (40%), surge una ca铆da muy significativa en t茅rminos reales

  • Automotores.El total de autom贸viles patentados en la ciudad durante el a帽o se ubic贸 un 28% por debajo del total registrado en el 2013, en tanto que la venta de autos usados de acuerdo al n煤mero de transferencias anuales cay贸 en una proporci贸n menor (-10%).

  • Construcci贸n. El total de metros cuadrados y permisos autorizados por el municipio local entre enero y noviembre cay贸 un 16% y 14% respectivamente, en comparaci贸n con igual per铆odo del 2013. La baja fue mayor en el segmento de locales comerciales con una reducci贸n de permisos del 20% en el mismo per铆odo. La reducci贸n en el nivel de actividad y demanda de empleo en el sector fue amortiguado por la construcci贸n de la nueva usina termoel茅ctrica, obras de reforma y ampliaci贸n de la capacidad de producci贸n en las plantas del Complejo Petroqu铆mico y la oferta de cr茅ditos del gobierno a tasa subsidiada para la construcci贸n de nuevas viviendas.

  • Inmuebles.El total de escrituras inscriptas entre enero y noviembre present贸 una ca铆da del 26% con respecto a igual per铆odo del a帽o anterior.

  • Embarques portuarios.El volumen de granos embarcados entre enero y noviembre disminuy贸 un 13% con respecto al mismo per铆odo del a帽o anterior. Esta baja fue en parte compensada por otro tipo de cargas arrojando una variaci贸n del -8% para todo el per铆odo.

  • Ventas.El volumen de ventas de las empresas locales seg煤n el 铆ndice CREEBBA present贸 una mejora del 3.6% entre octubre y diciembre, aunque el balance de este mes con respecto a igual per铆odo del a帽o arroj贸 una ca铆da del 4,8%.

 

A modo de s铆ntesis general, el balance del conjunto de la actividad econ贸mica se refl ej贸 en los resultados de la encuesta de coyuntura CREEBBA. El gr谩fico siguiente presenta en cada bimestre el indicador saldo de respuesta de la situaci贸n general. El mismo se obtiene por diferencia entre el porcentaje de empresas que manifiestan estar mejor con respecto a aquellas que se帽alan estar peor, en ambos casos comparando la situaci贸n general de cada bimestre con respecto a igual per铆odo del a帽o anterior. Los resultados se obtienen a partir de una encuesta realizada a casi un centenar de empresas representativas de la ciudad. Como se puede observar, durante 2013 el saldo fue neutro, revelando una situaci贸n general estable. En tanto, durante 2014, se observa un deterioro de las condiciones generales y, por lo tanto, el balance arroja un resultado negativo acorde con la descripci贸n trazada antes a partir de distintos indicadores. A partir de la informaci贸n expuesta cabe concluir entonces que el balance anual arroja un desempe帽o negativo para la actividad econ贸mica local. La econom铆a local no escapar铆a al cuadro recesivo general observado a nivel del pa铆s.

En resumen, 2014 fue el a帽o de ajuste del gasto de las familias y que se refl eja en una contracci贸n significativa del consumo privado, impulsado por la fuerte reducci贸n del salario real que sigui贸 a la devaluaci贸n del peso en enero, reforzado en los meses siguientes por la disminuci贸n del cr茅dito, el debilitamiento gradual de la demanda de empleo y el deterioro de las expectativas generales.

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Econ贸mica (IAE). Si desea recibir la versi贸n completa del informe v铆a mail, cont谩ctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

volver atr谩s


SUSCRIPCIÓN